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Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos

Bonil

Caricatura de Bonil tomada del Diario El Universo, 6 febrero 2016

 

Quito / Guayaquil, febrero 10 del 2016

En las negociaciones con Turquía:
LOS ACUERDOS DE COMERCIO E INVERSIONES DEBEN SOMETERSE A LOS PRINCIPIOS Y LAS NORMAS DE LOS TRATADOS INTERNACIONALES DE DERECHOS HUMANOS

 

La Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo (PIDHDD), el Centro de Documentación en Derechos Humanos "Segundo Montes Mozo S.J." (CSMM),  el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH) y el Frente Ecuatoriano de Derechos Humanos (FEDHU), recuerdan a las autoridades gubernamentales que las normas de comercio e inversiones están subordinadas a los principios y las normas de los derechos humanos, por lo que cualquier negociación en este ámbito no puede soslayar las obligaciones que el Estado ecuatoriano ha adquirido ante la comunidad internacional de respetar, proteger y garantizar los derechos humanos en su territorio.

 

El Estado ecuatoriano tampoco puede obviar la situación de derechos humanos en los países con los que negocia este tipo de acuerdos bajo el argumento de un presunto incremento del flujo comercial.

 

La negociación de un acuerdo comercial y de inversiones debe estar antecedida no sólo por una amplia valoración de la vigencia de los derechos humanos entre los países involucrados sino por el análisis del impacto de este tipo de acuerdos en los derechos humanos, en particular los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales.

 

En este caso, las organizaciones de derechos humanos consideran que la República de Turquía mantiene un alarmante déficit en el cumplimiento de sus obligaciones de respetar, proteger y garantizar los derechos humanos, en especial por el menoscabo de la independencia del poder judicial, la vulneración de los derechos de los manifestantes pacíficos, los juicios sin garantías, el uso excesivo de la fuerza policial y las amplias facultades otorgadas a los organismos de seguridad del país, en detrimento de los derechos y libertades de los ciudadanos turcos. No deja, además, de llamar la atención la dramática condición de cientos de miles de refugiados sirios en territorio turco y la negativa oficial del gobierno para reconocer la responsabilidad estatal en la muerte de más de un millón de armenios en 1915, trágico suceso calificado por innumerables Estados, incluido El Vaticano, como el primer genocidio del siglo XX.

 

Las organizaciones de derechos humanos también condenan enérgicamente los incidentes violentos ocurridos el viernes 5 de febrero, en las instalaciones del Instituto de Altos Estudios Nacionales (IAEN), protagonizados por la guardia de seguridad del presidente Recep Tayyip Erdogan en contra de un grupo de mujeres que protestaban por la presencia del presidente turco en el país. Las mujeres y otras personas fueron agredidas por los guardaespaldas turcos que violentaron normas de carácter diplomático. De igual manera, rechazan la amenaza de la Unión de Empresarios Turcos en Latinoamérica de enjuiciar penalmente a las mujeres agredidas por carecer de fundamento ético y legal para una acción de esta naturaleza.-

 

 

Pablo A. de la Vega M.,
Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo (PIDHDD Regional)

Lidia García Díaz,
Centro de Documentación en Derechos Humanos "Segundo Montes Mozo S.J." (CSMM)

Billy Navarrete Benavides,
Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH)

Fernando Gutiérrez Vera,
Frente Ecuatoriano de Derechos Humanos (FEDHU)