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Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos

En el Ecuador, el terrorismo de Estado ha sido capturado repetidamente por el cine documental en las tres últimas décadas. Al ejercitar la memoria por medio de esta forma de registros, hallamos una serie de producciones que, con mucho coraje, muestran testimonios de la brutalidad oficial contraria a la afirmación de “Ecuador, Isla de Paz”.

archivos del terror


Las ganas de contar estos miedos han sido más poderosas que los medios disponibles para hacerlo, puesto que son los testimonios frontales — de contingencia—  los que generalmente han estremecido al espectador, por encima del aspecto estético del discurso,  cuya exploración aún sigue pendiente.
Lo primero que recordamos son aquellas producciones del colectivo Cedis-Cedep. Especialmente, nos llega a la memoria el mediometraje Aquí no pasa nada (Ataulfo Tobar/1987) que denunció casos de muerte, tortura y desalojo violentos ocurridos en varias provincias por parte de agentes del Estado, en circunstancias en las que el gobierno perpetrador estaba aún en funciones  y declaraba sobre  los subversivos: “hay que matarlos como pavos en la víspera”.
El registro se focalizó en los rostros de las víctimas que hablan de las torturas como método de investigación, de la impotencia ante el laberinto del encumbramiento y del miedo. La palabra dicha fue construyendo la representación de lo sufrido, de lo indecible.
El mediometraje Isla de Paz (Imaginar, FEDHU y CDH/1991) muestra el juicio al Estado Ecuatoriano por parte de Tribunal Permanente de los Pueblos que sesionó en Guayaquil. Lo significativo de este registro son los alegatos de defensa del Estado, quien justifica la represión como legítima defensa del sistema y a los hechos los califica de “excesos aislados y espontáneos”.
Del mismo movimiento de Derechos Humanos encontramos Torturador y Espejo (Imaginar, CDH, CEDHU, SERPAJ/1994) que es un viaje documental siguiendo las huellas de nuestra versión de la caravana de la muerte que recorrió Esmeraldas en 1985 integrada por agentes del Servicio de Inteligencia Naval, dirigidos por el tristemente célebre Capitán Fausto Morales Villota y que dejó en su camino a Consuelo Benavides, Manuel Bolaños y Arturo Sotomayor, entre otras víctimas. A modo de crónicas judiciales, los casos va progresivamente cerrándose en el rostro de este camaleónico capitán.
Alfaro Vive Carajo, del sueño al caos (Isabel Dávalos/1997) aborda este mismo escenario desde un relato mayor sobre hechos ocurridos en la infancia de Isabel, en el seno de una familia acomodada quiteña. A través de reflexiones subjetivas en off y filmaciones caseras hechas por su padre, Dávalos construye sobre la memoria, el individuo y sus circunstancias: ingenuidad y compromiso. Hace un repaso por los orígenes y principales acciones de la agrupación insurgente Alfaro Vive Carajo, a cargo del testimonio de algunos de sus miembros sobrevivientes y periodistas.
En el periodo político en curso, hallamos El derecho a la memoria (Víctor Arregui/2008) largometraje de testimonio cerrado, frío y lejano de cuatro personas que sufrieron graves abusos oficiales. Al final, el Ministro de Derechos Humanos pide disculpas mientras se lee un largo listado de nombres de víctimas. El documental nos muestra rostros que intentan describir los tormentos padecidos mientras nos despierta pena por ellos y miedo por nosotros.
Ahora,  tenemos otra obra que viene por encargo oficial, Los Archivos de la Verdad (Comisión de la Verdad/2010) promete una selección de casos receptados por esta valiosa entidad de investigación que incluye hallazgos, testimonios inéditos y especialmente el desvelamiento de estructuras delictivas cuya sombra de impunidad sigue creciendo.
Estas obras tienen una naturaleza interna muy dinámica, impiden el olvido y se agigantan al juzgar el presente. Seguimos contando y escuchando estas historias de terror porque aún no las creemos, no las vomitamos totalmente o, lo que es peor, creemos que son “situaciones inevitables”, parafraseando a Robert McNamara en la Niebla de la Guerra (Errol Morris/2003), y que estamos condenados a sufrir las consecuencias del poder mafioso que mimetiza su vileza.
Guayaquil, julio 2010
Billy Navarrete

 

El documental "Archivos del Terror" se exhibe en MAAC Cine de Guayaquil el 18 agosto 2010 (19h10), 21 agosto (18h30) y el 22 agosto (18h30).