
Presentamos el Informe del CDH “Sostener la vida dentro y fuera de las cárceles: Impacto de la crisis carcelaria en los derechos de las familias de personas privadas de libertad en Ecuador”, que recoge la investigación de Msc. Marilyn Urresto Villegas realizada durante el período enero–diciembre de 2024.
Este informe está dedicado a las familias de las personas privadas de libertad en Ecuador, y de manera especial a las madres, hijas, esposas y hermanas que históricamente han sostenido la denuncia pública frente a la incoherencia y el colapso del sistema de rehabilitación social. Han sido ellas quienes, en medio del estigma y la precariedad, han visibilizado que las formas en que el Estado gestiona el conflicto no reducen la violencia, sino que la reproducen; que la cárcel, lejos de rehabilitar, profundiza el daño a personas, familias y comunidades enteras.
Que sus voces continúen interpelando una gestión penitenciaria atravesada por prácticas necropoliticas, donde la administración de la vida y la muerte se ejerce desde el abandono y desde la voluntad de producir violencia. Que la historia registre su persistencia no como un gesto marginal, sino como un acto luminoso de defensa sostenida de la dignidad humana. Porque han sido -y son- Defensoras de Derechos Humanos, aun cuando el Estado no las nombre como tales.

Descargar el informe Sostener la vida dentro y fuera de las cárceles
Acto de Presentación del Informe
El 17 de julio se presentó el informe de la investigación "Sostener la vida dentro y fuera de las cárceles: crisis carcelaria y su impacto en los derechos de las familias de personas privadas de libertad en Ecuador”, un esfuerzo que pone en el centro las voces de quienes, día a día, sostienen la vida en medio de la crisis penitenciaria.
Este espacio nos permitió visibilizar las múltiples cargas que enfrentan madres, hijas, hermanas y compañeras: el dolor, la incertidumbre, el estigma y la lucha que viven las mujeres que tienen un familiar privado de libertad. También fue un momento para reconocer su fortaleza, su capacidad de organización y su papel fundamental en la defensa de los derechos humanos.
Escuchar sus testimonios es un llamado a no normalizar la violencia ni el abandono. Porque la crisis carcelaria también tiene rostro de mujer, y sus voces deben ser escuchadas.
Esta actividad se desarrolló en el marco de la conmemoración del Día Internacional de las Personas Privadas de Libertad y en el marco de la relación de cooperación existente entre el CDH y la UArtes, como un espacio de reflexión pública sobre la situación del sistema penitenciario ecuatoriano y sus impactos más allá de los centros de privación de libertad.
El informe, el cual recoge la investigación realizada durante el período enero–diciembre del año 2024 por la Msc. Marilyn Urresto Villegas (técnica del CDH y administradora del convenio de cooperación con la UArtes), tiene como objetivo analizar y visibilizar las afectaciones que la crisis penitenciaria produce sobre las familias de las personas privadas de libertad, especialmente sobre las mujeres que sostienen las labores de cuidado, búsqueda de información, acompañamiento y exigibilidad de derechos.
Sobre ello, Urresto indicó que este trabajo está dedicado de manera especial a las madres, hijas, esposas y hermanas que históricamente han sostenido la denuncia pública frente a la incoherencia y el colapso del sistema de rehabilitación social:
"Han sido ellas quienes, en medio del estigma y la precariedad, han visibilizado que las formas en que el Estado gestiona el conflicto no reducen la violencia, sino que la reproducen; que la cárcel, lejos de rehabilitar, profundiza el daño a personas, familias y comunidades enteras.
Que sus voces continúen interpelando una gestión penitenciaria atravesada por prácticas necropoliticas, donde la administración de la vida y la muerte se ejerce desde el abandono y desde la voluntad de producir violencia. Que la historia registre su persistencia no como un gesto marginal, sino como un acto luminoso de defensa sostenida de la dignidad humana. Porque han sido -y son- Defensoras de Derechos Humanos, aun cuando el Estado no las nombre como tales."
Junto a Marilyn estuvieron también en el panel: Ana Morales, Gisella Mendoza, Joselyn Pispira y María Luisa Pázmiño; mientras que, entre el público: John Campuzano, Fernando Bastias, Juan Vizueta y Luis Sánchez, integrantes de la Red de Justicia.
Adicionalmente, se expuso una selección de fotografías que documentan las experiencias y procesos de resistencia de las familias de personas privadas de libertad, así como el acompañamiento que hace el CDH a víctimas de la crisis carcelaria y militarización.
Créditos fotográficos: Andrés Loor del CDH y Juan Carlos Vargas de la UArtes.





